Harriet Thomson, expert CLIL and English teacher and teacher trainer, was the speaker of this course followed by 117 bilingual teachers in Castilla y León. It took place on the 11th and 18 of February 2010 by videoconfence.
Teaching a non-linguistic subject in English provides an ideal opportunity to exploit the language that occurs naturally in this context. It is important to maximise exposure by using the target language in class as much as possible, and the most natural and authentic use of the English through positive classroom management.
In order to achieve these objectives during the course Harriet Thomson went through these contents along both sessions:
The planning of the lessons includes an effective use of everyday language for routines and personal interaction with the learners and among themselves. A conscious and motivational “linguistical interaction” encourages communication above linguistic accuracy, even in no so comfortable situations, such as the many examples the participants of the course went through.

The speaker invited the teachers to reflect about these key issues before planning their lesson:

During the first session the participants in the course compared text book exercises in order to choose or improve the most suitable to reach our objectives, taking into account content, language used, and the students’ motivation.
In both sessions all Non-Linguistic Subjects were accounted for, providing a wide variety of activities, resources and online tools for each of them.
Drama and other creative activities were considered as a way of motivating students and make them take an active part on their learning.
Cross curricular activities played an important role in the development of both sessions, making the participants link their subject to the main topic that Harriet Thomson provided. Teachers also provided activities that fit in the lesson and connect the learning.
After the course, the participants have designed activities -even complete lesson plans- based on what they learnt from the speaker and their colleagues during the videoconferences. We are sharing these activities in the blog of the course: https://upgradingspeakingandwritinginclil.blogspot.com/
The teachers in this course have acknowledged its great quality and welcomed the enormous quantity of resources and ideas provided during the course and in the blog.
Iniciar una actividad comercial implica asumir responsabilidades que van mucho más allá de la rentabilidad. La protección frente al fuego es una de las decisiones más determinantes al momento de abrir un local, ya que condiciona tanto la viabilidad legal como la continuidad operativa del negocio. No todos los espacios tienen las mismas obligaciones, pero todos comparten un riesgo común: el incendio como amenaza real y potencialmente devastadora.
La legislación española establece criterios técnicos claros, aunque no siempre fáciles de interpretar para quien no está familiarizado con ellos. El uso del local, la afluencia de personas, los materiales empleados y la configuración del espacio son factores que influyen directamente en las exigencias de seguridad. Comprender estas diferencias permite actuar con previsión, evitar sanciones y proteger tanto la inversión como a las personas.
En el análisis normativo, uno de los aspectos más relevantes es la aplicación de ignifugaciones madrid, especialmente en entornos urbanos densos donde la propagación del fuego puede tener consecuencias graves. Este tipo de tratamiento ignífugo se convierte en un requisito técnico indispensable en múltiples actividades, no solo por obligación legal, sino por coherencia preventiva en zonas con alta concentración de locales y tránsito constante.
Junto a la protección pasiva, la protección activa ocupa un lugar esencial. La correcta instalación y mantenimiento de extintores en madrid responde a una exigencia técnica que acompaña a la ignifugación en muchos proyectos de apertura. Estos sistemas permiten una primera respuesta eficaz ante un conato de incendio, reduciendo daños estructurales y personales antes de que la situación se agrave.
A medida que se avanza en el cumplimiento normativo, surge la necesidad de comprar extintor en madrid adaptado al tipo de riesgo específico del local. No todos los fuegos son iguales, y seleccionar el equipo adecuado forma parte de una estrategia integral de seguridad que debe planificarse desde el inicio del proyecto, evitando improvisaciones posteriores.
Criterios técnicos que determinan la obligatoriedad de la ignifugación
La exigencia de ignifugar un local no depende de una decisión arbitraria. La normativa de seguridad contra incendios se apoya en parámetros técnicos definidos que buscan minimizar riesgos reales. Entre los más determinantes se encuentran el tipo de actividad, la carga de fuego, la superficie construida y el número de ocupantes previstos.
Locales destinados a actividades con fuentes de calor, maquinaria industrial o procesos de cocción presentan un riesgo elevado. En estos casos, la protección ignífuga de estructuras, techos y revestimientos no es negociable. El objetivo es retrasar la propagación del fuego, mantener la estabilidad estructural durante el mayor tiempo posible y facilitar la evacuación segura.
Existen sectores donde la ignifugación es un requisito explícito y permanente. Restaurantes, bares con cocina, discotecas, centros educativos, clínicas y espacios de pública concurrencia deben cumplir con tratamientos ignífugos certificados. Estas actividades combinan afluencia de personas, uso intensivo del espacio y materiales potencialmente inflamables.
La normativa exige que determinados elementos constructivos alcancen una resistencia al fuego específica. Esto incluye vigas metálicas, falsos techos, cortinas, paneles decorativos y aislamientos. La aplicación correcta de productos ignífugos homologados garantiza que dichos elementos mantengan su integridad durante un tiempo crítico en caso de incendio.
No todos los establecimientos tienen una obligación legal directa de ignifugar. Oficinas administrativas, pequeños comercios o despachos profesionales suelen quedar fuera de esta exigencia inicial. Sin embargo, la ausencia de obligación no elimina el riesgo inherente al uso cotidiano del espacio.
La utilización de mobiliario inflamable, sistemas eléctricos sobrecargados o almacenamiento de productos combustibles puede convertir un local aparentemente seguro en un foco de peligro. Por este motivo, la ignifugación voluntaria se posiciona como una medida preventiva inteligente, capaz de reducir riesgos y mejorar las condiciones de asegurabilidad del negocio.
La licencia de actividad es el documento que valida legalmente el uso de un local para una determinada función. Durante su tramitación, los técnicos municipales evalúan el cumplimiento de la normativa de incendios, incluyendo la necesidad de ignifugación y sistemas de extinción.
Un informe técnico desfavorable puede retrasar la apertura o exigir modificaciones costosas una vez finalizada la obra. Anticiparse mediante un estudio de seguridad contra incendios permite integrar las soluciones necesarias desde el diseño inicial, optimizando tiempos y recursos.
Uno de los errores más comunes es asumir que, si no se menciona explícitamente la ignifugación en la resolución municipal, esta no es necesaria. La normativa técnica funciona como un conjunto interrelacionado de disposiciones que requieren interpretación profesional.
Otro fallo habitual es confiar en soluciones parciales o no certificadas. La ausencia de documentación oficial, como el certificado ignífugo, puede generar problemas durante inspecciones, auditorías de seguros o transmisiones del local. La seguridad documentada es tan importante como la ejecución técnica.
Ignifugar un local después de haber iniciado la actividad es posible, pero implica mayores costes y complicaciones operativas. Interrupciones del servicio, desmontaje de elementos decorativos y reprogramación de inspecciones son algunas de las consecuencias habituales.
La planificación preventiva evita estos escenarios. Integrar la ignifugación y los sistemas de extinción desde el inicio reduce el impacto económico y garantiza una apertura conforme a la normativa vigente, sin sobresaltos posteriores.
El certificado ignífugo acredita que los materiales tratados cumplen con los estándares de resistencia al fuego exigidos por la normativa. Este documento es requerido en múltiples situaciones: inspecciones municipales, renovaciones de licencias, contratación de seguros y procesos de compraventa.
Además, algunos tratamientos tienen una validez limitada, lo que obliga a revisiones periódicas. Mantener la documentación actualizada es una parte esencial de la gestión responsable de un local comercial.
Más allá del cumplimiento legal, la ignifugación aporta un valor añadido al negocio. Mejora la percepción de seguridad, refuerza la imagen profesional y transmite compromiso con el bienestar de clientes y empleados. En un entorno cada vez más exigente, la seguridad se convierte en un factor diferenciador.
Un local preparado frente al fuego no solo reduce riesgos, sino que gana en estabilidad, confianza y continuidad. La prevención bien ejecutada protege la inversión y garantiza un funcionamiento sostenible a largo plazo.
Determinar si un local debe ignifugarse no es solo una cuestión normativa, sino una elección estratégica. Conocer las obligaciones, anticipar riesgos y aplicar soluciones certificadas permite operar con tranquilidad y seguridad. Incluso en locales exentos, la prevención marca la diferencia entre un incidente controlado y una pérdida irreversible.
La combinación de ignifugación, sistemas de extinción adecuados y documentación en regla constituye la base de una protección eficaz. Actuar con previsión es la forma más sólida de asegurar el futuro del negocio y la integridad de quienes lo hacen posible.
El 10 de mayo de 2025 supuso un punto de inflexión en la seguridad industrial en España con la entrada en vigor del nuevo RSCIEI, el Reglamento de Seguridad Contra Incendios en Establecimientos Industriales. Esta actualización normativa no solo redefine los requisitos técnicos para la protección contra incendios, sino que también transforma la forma en que se gestionan las licencias de actividad, las declaraciones responsables y las licencias de apertura en el sector industrial, colocando la seguridad como prioridad absoluta en cada instalación.
Las instalaciones industriales ya en funcionamiento o aquellas que habían solicitado su licencia de obras antes del 10 de mayo de 2025 cuentan con un periodo de transición para cumplir con la nueva normativa. La categorización es clave:
En este contexto, comprar extintores y otros sistemas de protección contra incendios se convierte en una prioridad absoluta. Invertir en equipos de alta calidad garantiza no solo el cumplimiento normativo, sino también la seguridad integral de empleados, maquinaria y bienes materiales.
El nuevo Reglamento no se limita a actualizar cifras o dimensiones de los equipos, sino que introduce un enfoque integral que combina:
Entre los elementos de protección activa, destacan los sistemas de detección temprana y alarma, extintores homologados y rociadores automáticos. Cada elemento debe estar certificado y registrado, asegurando su eficacia en cualquier emergencia. La correcta selección y ubicación de extintores se convierte en un requisito indispensable para obtener y mantener las licencias de actividad.
El cumplimiento del RSCIEI tiene un impacto directo en los procedimientos administrativos:
El RSCIEI establece especificaciones precisas:
Todos estos elementos son evaluados en inspecciones periódicas y forman parte fundamental de las licencias de actividad y apertura. Una instalación correctamente equipada protege a las personas, los bienes y asegura el cumplimiento normativo.
Contar con equipos adecuados no basta; el personal debe estar formado en su manejo y mantenimiento. Los programas de capacitación incluyen:
El cumplimiento de estas obligaciones se verifica mediante inspecciones y auditorías, influyendo directamente en la obtención o renovación de licencias de actividad y apertura.
Para instalaciones que aún no han solicitado licencia de obras, la obligatoriedad es inmediata. La planificación estratégica incluye:
Aplicar estas medidas con antelación permite aprovechar los cuatro años de transición para instalaciones en curso, asegurando que las licencias de actividad y apertura se concedan sin retrasos ni sanciones.
El nuevo RSCIEI refuerza los mecanismos de control mediante inspecciones periódicas que verifican:
Las sanciones por incumplimiento pueden ir desde apercibimientos hasta la suspensión temporal de licencias de apertura, convirtiendo el cumplimiento estricto en una necesidad estratégica para cualquier industria.
El RSCIEI 2025 no es únicamente un requisito legal: representa una oportunidad para que los establecimientos industriales refuercen su seguridad industrial, mejoren su reputación ante clientes, proveedores y aseguradoras, y reduzcan riesgos operativos. Invertir en equipos de protección contra incendios, formación del personal y documentación normativa no es un gasto, sino una estrategia que asegura continuidad, legalidad y protección integral.
Por ello, la integración de sistemas de protección activos y pasivos, junto con la correcta gestión de licencias de actividad, declaraciones responsables y licencias de apertura, garantiza que cualquier instalación industrial esté preparada para afrontar emergencias con eficacia y cumplir con los estándares más exigentes de seguridad en España.
La protección contra incendios es hoy, más que nunca, un pilar imprescindible de la seguridad industrial reforzada, y su cumplimiento no solo previene riesgos, sino que fortalece la competitividad y la confianza en cualquier sector industrial.
En la actualidad, la protección contra incendios es un aspecto imprescindible en cualquier entorno, ya sea un hogar, una oficina o una industria. No basta con tener los equipos adecuados; la señalización de extintores es igual de crucial para garantizar que en caso de emergencia se actúe de forma rápida y eficaz. Una correcta señalización evita el pánico, permite localizar los equipos en segundos y puede marcar la diferencia entre un incidente controlado y una tragedia.
Imagínate que se produce un incendio y nadie sabe dónde se encuentra el extintor más cercano. Este escenario, más frecuente de lo que parece, evidencia la necesidad de invertir en señalización clara y eficaz. La correcta ubicación y visibilidad de estas señales es vital no solo para cumplir con la normativa, sino para proteger vidas y reducir daños materiales. Hoy, más que nunca, comprender la importancia de la señalización de extintores es fundamental para cualquier responsable de seguridad.
A medida que la conciencia sobre la seguridad crece, también lo hace la exigencia de contar con señalización de extintores homologada y visible. Estas señales no son meros adornos: son guías estratégicas que permiten una actuación inmediata en momentos críticos.
La señalización de extintores se clasifica según su función: localización, identificación e información complementaria. Cada tipo cumple un papel específico y su correcta implementación es esencial para la seguridad general.
Estas señales indican el lugar exacto donde se encuentra el extintor. Generalmente de colores rojo y blanco, con símbolos claros y letras grandes para garantizar visibilidad desde la distancia. Ejemplos:
Estas señales proporcionan información sobre el tipo de extintor y su uso correcto, fundamental porque no todos los extintores son aptos para cualquier fuego.
Brindan instrucciones adicionales sobre el uso de los extintores y advertencias para evitar accidentes.
Conocer las normas aplicables asegura que la señalización cumpla con los estándares de seguridad y eficacia.
En nuestro país, el Código Técnico de la Edificación (CTE) y el Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios (RIPCI) regulan la señalización de seguridad, estableciendo criterios de visibilidad, ubicación y mantenimiento.
Una señalización eficaz combina cumplimiento normativo y diseño orientado a la seguridad. Entre las recomendaciones clave destacan:
Contar con extintores visibles y bien señalizados es un pilar fundamental de la seguridad contra incendios. La inversión en equipos y señalización adecuada se traduce directamente en protección efectiva y tranquilidad para todos los ocupantes de un edificio.
La señalización no funciona de manera aislada; forma parte de un sistema integral de protección contra incendios. Una estrategia completa incluye:
Cuando todos estos elementos se combinan con una señalización clara y visible, se garantiza una respuesta rápida, ordenada y segura frente a cualquier emergencia.
Elegir señales de extintores homologadas ofrece ventajas directas en seguridad y cumplimiento legal:
La señalización de extintores es mucho más que un requisito legal: es un elemento vital de la protección contra incendios moderna. La correcta ubicación, visibilidad, mantenimiento y diseño de las señales garantiza que, ante un incendio, se pueda actuar con rapidez y eficacia, protegiendo vidas y bienes.
No subestimes la importancia de revisar regularmente la señalización en tu espacio. Pregúntate siempre: ¿las señales son visibles y claras? ¿los extintores están accesibles? Estar preparados no solo evita multas, sino que puede marcar la diferencia entre una emergencia controlada y un desastre.
Invertir en señalización de extintores homologada y mantener un plan integral de protección contra incendios es un compromiso con la seguridad que no admite atajos. Cada detalle cuenta y cada segundo es decisivo.
Estar informado y actuar de manera preventiva es la mejor estrategia para garantizar que tu entorno sea seguro y protegido. La señalización es la primera línea de defensa y, junto a los extintores y protocolos de emergencia, constituye la base de una seguridad efectiva y confiable.